La inspección y el mantenimiento regulares de los ganchos de horquilla son necesarios para garantizar su rendimiento y seguridad continuos. Las inspecciones deben incluir la comprobación de cualquier signo de desgaste, deformación o daño, como grietas o flexión. Además, se debe inspeccionar el pasador del gancho de horquilla para asegurarse de que encaje de forma segura y de que el mecanismo de retención esté en condiciones de funcionamiento adecuadas.